lunes, 1 de junio de 2009

Lobos en Nueva Jersey


Los adictos a la adrenalina, amantes del animal y aficionados a la naturaleza pueden encontrar lobos en Nueva Jersey. Perdone ¿Lobos dice? ¿En Nueva Jersey? Uh, sí. En la Lakota Wolfe Preserve, junto al río Delaware. Hogar de veintiseis lobos grises, divididos en cuatro manadas, la Lakota es un espacio cercado.

Buenas noticias: desde mediados de los 90, gracias al esfuerzo de particulares, agencias gubernamentales y científicos, el lobo ha vuelto a Estados Unidos. Entre 2.500 y 5.000 individuos (nótese la disparidad) conforman una población en crecimiento, robusta en estados como Idaho, Minnesota, Wyoming o Wisconsin

Quienes consideran al lobo talismán de una naturaleza indómita pueden felicitarse. Incluso sus presas viven mejor desde que regresó: ungulados, cápridos, etc. necesitan del selectivo control biosanitario y cinegético que ejercen los superpredadores para evitar plagas, taras genéticas y explosiones demográficas. En el lado negativo, el lobo rojo. Viejo conocido de la frontera con México, apenas quedan 60 individuos. La buena noticia para el lobo rojo es que según diversas encuestas hasta el 77 por ciento de los habitantes de Arizona y Nuevo México apoyaría su reintroducción.

Sin cita previa, en grupos nutridos pero no agobiantes, los turistas reciben un cursillo acelerado sobre costumbres, idiosincracia y necesidades del gran cánido. Con algo de suerte, incluso lo escucharán aullar. Pocas experiencias más emocionantes que contemplar a una manada en plena actuación a dos metros de distancia. Descubrir las implicaciones sociales del aullido, mientras los espléndidos predadores, hasta 70 kilogramos, aúllan tan cerca que casi te rozan, fumiga tópicos. Siglos de difamaciones y calumnias quedan arrasados por los datos desgranados por los expertos. En el apartado sentimental, la hermosa iconografía que despliega el lobo, su salvaje, lastimero, acuciante aullido, queda tatuado a fuego en la memoria.

Tomando la ruta 80, el visitante no sólo encontrará lobos. La Lakota Wolfe Preserve cuenta con un camping y, muy cerca, se encuentra la Delaware Water Gap National Recreation Area, 67.000 acres de montañas y bosques, hogar, según informa la web del parque, de osos negros, águilas cabeciblancas, crótalos y halcones peregrinos, entre otras muchas especies (que el lobo figure entre ellas es objeto de un interminable debate).

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